Llega la primavera, y con ella los días de buen tiempo, más largos y la tierra empieza a calentarse. Todo hace que ya empecemos a poder pasar más rato en nuestros jardines, escuchando a los pájaros, viendo como brotan los árboles, las primeras flores…y planeando lo que vamos a plantar en las huertas esta temporada.

Nosotros, gracias al buen tiempo de los últimos días, hemos empezado a cavar, terminar de abonar, añadir compost… no hay un minuto que perder ni para estar inactivo.
El 17 de febrero plantamos un semillero con dos variedades de tomate, que no habíamos probado antes: Muchamiel y tres cantos. Personalmente, es muy interesante añadir alguna variedad nueva cada año para descubrir ventajas o inconvenientes de cada una, mejor resistencia, sabor, productividad… Este sábado 27 de marzo ya estaban bastante grandes y los hemos pasado a unos tiestos para tenerlos protegidos del frio mientras llega el buen tiempo. En nuestra zona del Norte de España hay que esperar a mayo para que deje de hacer frio por las noches, entonces ya es posible trasplantar los tomates a su sitio definitivo.

Mientras tanto, las cebollas y guisantes ya están creciendo desde finales de febrero. La próxima tarea es aclarar y quitar plantas de guisantes que no necesitamos y trasplantar algunas para completar algún hueco que ha quedado, luego ya enseguida pondremos los tutores. ¡Qué ganas de empezar a recolectar!