
De la familia de las Caprifoliaceae, la madreselva es una planta trepadora de hoja caduca, que alcanza hasta los 6 metros y florece de finales de primavera a principios de verano. Las flores, que a menudo cambian de color al ser polinizadas, dan paso a unos frutos de color rojo que dispersan los pájaros. Prefiere la situación soleada. En nuestro jardín ha aparecido de forma silvestre en un seto.
Malva moschata

De la familia de las Malvaceae, florece desde verano hasta principios de otoño. Puede alcanzar hasta un metro de altura y aparece en bordes de caminos y terrenos sin cultivar. Prefiere un lugar soleado y con buen drenaje. En nuestro jardín crecen de forma silvestre en las zonas más soleadas de las praderas desde finales de julio.

De la familia de las Lamiaceae, aparece de forma silvestre en las zonas de pradera de nuestro jardín. Suele preferir terrenos húmedos, es perenne y de fácil cultivo. A parte de por sus propiedades culinarias, esta planta se cultiva por su gran poder tapizante. Crece hasta unos 40 centímetros, se extiende por el suelo con rapidez. Florece durante el verano produciendo pequeñas espigas.