Ranunculus ficaria

También conocida como celidonia y de la familia de las Ranunculaceae, gracias a la humedad casi constante en nuestro jardín está ahora al principio de primavera en todo su esplendor en las zonas de sombra. Es una de esas plantas que iluminan este principio de primavera sin requerir trabajo.
Ranunculus repens

Planta herbácea de la familia a de las Ranunculaceae, tallos rastreros y hojas verde oscuro. Crece en sitios húmedos, en prados y campos, tiene un pequeño rizoma y prefiere terrenos arcillosos. Florece de marzo a junio, llenando los campos de flores amarillas.
En nuestro caso se ha convertido en una invasora de muchos macizos y es bastante difícil de eliminar, es neceario cavar y sacar los pequeños rizomas que van extendiéndose por el suelo.

De la familia de las Caprifoliaceae, la madreselva es una planta trepadora de hoja caduca, que alcanza hasta los 6 metros y florece de finales de primavera a principios de verano. Las flores, que a menudo cambian de color al ser polinizadas, dan paso a unos frutos de color rojo que dispersan los pájaros. Prefiere la situación soleada. En nuestro jardín ha aparecido de forma silvestre en un seto.
Narcissus

Los Narcisos junto a los tulipanes son dos de las plantas de bulbo más cultivadas en primavera. Los bulbos, como regla general, necesitan estar en tierra con buen drenaje.
Los bulbos de los Narcisos dan flores cada año y van formado colonias, no hay que renovarlos y si los plantas en la hierba se irán extendiendo. Debes plantarlos a una profundidad que sea dos veces su altura.
El pasado diciembre plantamos en un tiesto unos bulbos de narciso, ya están empezando a florecer. Dado el alto nivel de humedad y mal drenaje en la tierra de nuestra finca, la opción de ponerlos en un tiesto es muy cómoda y además permite transportarlos para dar luz en cualquier rincón del jardín que lo necesite.

Su nombre, del latín “primus veris”, significa que anticipan la primavera, y ¡ya están floreciendo las primeras! El año pasado dejamos plantadas unas cuantas, y durante el verano han estado invisibles debajo de la lavanda de este macizo, pero desde hace una semana han empezado ya a florecer. Es una manera muy fácil de tener en invierno sin ningún cuidado especial una gran cantidad de flores, que dan una luz intensa en este rincón del jardín.