
De la familia de las Lamiaceae, aparece de forma silvestre en las zonas de pradera de nuestro jardín. Suele preferir terrenos húmedos, es perenne y de fácil cultivo. A parte de por sus propiedades culinarias, esta planta se cultiva por su gran poder tapizante. Crece hasta unos 40 centímetros, se extiende por el suelo con rapidez. Florece durante el verano produciendo pequeñas espigas.