En el Norte de España todos sabemos que los tomates son difíciles de cultivar, dependemos mucho de que el tiempo de los meses de julio y agosto sea bueno y no haya demasiada humedad. Los dos últimos años la cosecha en nuestro jardín ha sido desastrosa, tomates que no han madurado hasta septiembre, hemos tenido que tirar muchísimos porque se podían marrones… y los que maduraban, después de tres meses de cuidados, no tenían el super sabor deseado ... hay que hacer algo.
Este año vamos a hacer la prueba de plantar directamente las plantas de tomate desde semilla, y en lugar de plantar el tomate Jack habitual en los proveedores de plantas, que es un híbrido, y vamos a buscar una especie que sea rústica y pueda aguantar mejor las condiciones de humedad. Además vamos a utilizar caldo bordeles para ver si conseguimos resistir mejor al mildiu.
Después de haber estado leyendo e investigando hemos elegido el tomate Saint Pierre, o de San Pedro. Es una variedad francesa, parece que da frutos de gran sabor y abundantes, aproximadamente de julio a septiembre.
Vamos a tener que esperar a finales de febrero para hacer el semillero ya que no disponemos todavía de una cama caliente en el jardín, entonces continuaremos con esta entrada.